El protector solar es el paso de la rutina que más se abandona, casi siempre porque la textura no gusta: pesa, brilla o deja la cara blanca. Los protectores coreanos se hicieron conocidos por lo contrario: son livianos y se sienten como una crema de día. El mejor protector es el que usás todos los días, así que conviene elegirlo por cómo le queda a tu piel.
La crema es la textura más hidratante y suele ser la más cómoda en piel seca o normal. El fluido y la leche solar son más livianos y se llevan mejor con la piel grasa o con el calor.
El stick sirve sobre todo para retocar durante el día. Tocobo Cotton Soft Sun Stick tiene acabado suave y se puede pasar sobre el maquillaje. Tocobo Cica Cooling Sun Stick suma sensación fresca, útil cuando hace calor. Como con un stick cuesta saber cuánto producto quedó en la piel, conviene usarlo para reaplicar y dejar la crema o el fluido para la primera capa de la mañana.
Al aire libre, reaplicá cada dos horas aproximadamente, y también después de nadar, transpirar mucho o secarte con la toalla. Si pasás el día bajo techo, un retoque antes de volver a salir suele alcanzar.
A la noche hay que retirarlo bien. En piel mixta o grasa podés hacerlo con un aceite como Medicube Zero Pore Blackhead Deep Cleansing Oil y, después, una espuma como SKIN1004 Pore Minimizing Deep Cleansing Foam.
Si un protector te arde o te irrita, dejá de usarlo. Si la irritación persiste, consultá a un dermatólogo.
Sí. La radiación ultravioleta atraviesa las nubes, y una parte también pasa por los vidrios. Por eso se recomienda usarlo todos los días.
Depende del producto. Las texturas livianas, como SKIN1004 Madagascar Air-Fit Sun Cream, se funden bien en la piel. Los que tienen tinte o efecto tone-up modifican un poco el tono a propósito.
Sí. Lo más práctico es un stick, que se desliza sobre el maquillaje sin correrlo demasiado.
Por lo básico: limpieza suave, hidratación y protección solar. Son los tres pasos que reúne la Primera Rutina K-Beauty.